Psicólogo, educador y periodista, Jaume Funes ha
colaborado en el diseño de "Gaztematika", sistema de promoción infantil y
juvenil impulsado por la Diputación de Gipuzkoa. El plan es fruto del
consenso entre los municipios guipuzcoanos, la Asociación de Municipios
Vascos Eudel y la propia Diputación. Funes participó ayer en el Kursaal
de Donostia en la presentación de esta iniciativa.
-¿Cuál ha sido su aportación para el plan
"Gaztematika"?
- He trabajado sobre cómo debe ser un servicio
polivalente para adolescentes. Cómo desde los Ayuntamientos prestamos
atención a estos chicos y chicas. Porque ser adolescente es obligatorio y
algún día dejaremos de ver problemas en lugar de chavales.
- La tendencia a ver problemas persiste...
- Los padres y los profesores nos angustiamos y nos
preocupamos. Y en general no sabemos qué hacer con los adolescentes.
Ellos han aprendido hace tiempo que entre la primavera de 1º de ESO y la
primavera de Bachillerato o de los ciclos formativos hay que dedicarse a
ser adolescente. Nosotros seguimos discutiendo sobre si deben estudiar a
los Reyes Católicos o el reparto de los territorios forales.
- ¿Tiene ventajas ser adolescente?
- Ellos se dedican a vivir como adolescentes y nosotros
no nos aclaramos. Discutimos sobre lo que pueden hacer y lo que no, a
propósito del embarazo, los "piercing" o el beber. Nos liamos hablando
de minorías y mayorías en lugar de preguntarnos qué necesitan.
- ¿Y qué necesitan?
- Los escolarizamos, queremos controlarlos y que se
porten bien, pero no es tan sencillo. De ahí la iniciativa de la
Diputación. No se trata de entretener y controlar al hijo, sino de estar
a su lado para ayudarle a que aprenda a ser un ciudadano razonable y
responsable. Se puede hacer desde el ocio pero hay que ponerse de
acuerdo para prestarles atención. Necesitan a algún adulto próximo que
les escuche, que esté disponible. Y por ahí va la propuesta. Cómo
organizar, desde lo que se hace ahora, el servicio polivalente para
adolescentes.
- ¿Cómo hacerlo?
- Prestando atención a chicos y chicas de entre los 12 y
los 17 años de una manera normalizada. En espacios físicos como Arteleku
o con los trabajadores sociales con los que están en la calle. Desde
estos diversos ámbitos y en sentido positivo.
- ¿Es un modelo para adolescentes con problemas
especiales?
- No. La Diputación se ocupa de los chavales con
dificultades sociales. Pero también tiene un área genérica de Juventud.
Apostamos por un conjunto de oportunidades, estímulos y posibilidades
para llegar a la inmensa mayoría. Queremos ofrecerles referencias. Por
ejemplo, en los Gaztelekus, un programa de orientación y acompañamiento
en la toma de decisiones al acabar la escuela. Que sepan que hay
profesionales acostumbrados a trabajar con ellos a los que en un momento
de dificultad pueden recurrir.
- ¿Que ha aprendido en sus años de trabajo con
adolescentes?
- Si tuviera que resumir 40 años de "adolescencias"
animaría a aprender a mirarlos y escucharlos para descubrir su realidad.
Conocer este mundo que va cambiando es un asunto de miradas y
observaciones. Y sólo se puede ayudar convirtiéndose en un adulto
próximo y positivo. En alguien que demuestra al adolescente que le
interesa su mundo. Que no fisga en su "facebook" pero le interesa saber
qué explica en él. Y que está dispuesto a ayudarle a que se aclare, a
hacer proyectos. Y que quiere acompañarle para que algún día acabe bien.
- Las instituciones, ¿tienen mucho campo de
acción?
- El mundo de los adolescentes es territorial, aunque
esté globalizado. Es un mundo de relación entre adolescentes diversos
con concreciones locales. El papel de instituciones como la Diputación
es dinamizar esas experiencias. Ayudar a que se consoliden. Convencer de
que merece la pena mantener a ciertos técnicos en los Ayuntamientos.
Fomentar que se conozcan entre ellos. Y ayudar a que todo esto se vea
como algo válido.